EE.UU. deporta mexicanos a Centroamérica. Casi 2,300 llegaron a Guatemala, dice presidente Arévalo

Publicado: 20 ago 2026, 12:45 GMT-4|Actualizado: hace 6 horas

CIUDAD DE GUATEMALA (AP) — Estados Unidos ha deportado a Guatemala a casi 2,300 mexicanos este año y envió a decenas más a Honduras, un cambio con respecto a lo que ocurría al inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump cuando estos traslados eran mínimos, informaron las autoridades.

Algunas organizaciones civiles consideran que este giro es una forma de aumentar la presión sobre México, cuyo gobierno reclamó a Washington por la muerte de 17 mexicanos en operativos o bajo custodia de las autoridades migratorias y lidia con constantes exigencias en materia de seguridad. Se conoce, además, cuando Trump ha ampliado los acuerdos con países aliados latinoamericanos para hacer operaciones conjuntas en países de la región contra grupos criminales.

El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, confirmó el miércoles por la noche que, en lo que va del año, llegaron al país 2,284 mexicanos deportados desde Estados Unidos en “una escala de tránsito” para llevarlos después a México como parte de “un arreglo” con el gobierno de ese país y sin que esas personas estén bajo ninguna figura de refugio o asilo.

“Están llegando en aviones de retornados guatemaltecos y nosotros lo que hemos hecho es ingresarlos en calidad de tránsito para, en coordinación con las autoridades migratorias mexicanas, regresarlos, ingresarlos a territorio mexicano en menos de 24 horas después de que entraron al país”, explicó en una conferencia de prensa.

Los gastos de estas operaciones son asumidos por el gobierno mexicano o, en algunos casos, por financiamiento estadounidense, agregó.

El Instituto Nacional de Migración de México (INM) confirmó a The Associated Press en un breve mensaje que hay mexicanos deportados por el gobierno de Trump a Guatemala y a Honduras principalmente desde abril y que luego son trasladados desde allí en autobús hasta el sur de México.

“La causa es que Estados Unidos quiere evitar que vuelvan a cruzar” a su territorio, agregó. El INM no aportó cifras ni más detalles.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés), que lidera acciones contra inmigrantes, no respondió de manera inmediata a una solicitud de información al respecto.

La Cancillería mexicana tampoco respondió varias peticiones de comentarios. Históricamente, México siempre se ha mostrado dispuesto a recibir a sus ciudadanos deportados.

Desde el primer mandato de Trump también acepta deportados de terceros países enviados desde su vecino del norte aunque no ha habido claridad sobre la puesta en marcha de ciertos acuerdos migratorios con Washington. En 2025 recibió unos 12,000 deportados extranjeros, la mayoría cubanos y venezolanos, según cifras ofrecidas por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Tampoco respondieron a pedidos de comentarios las autoridades en Honduras pero, según documentos oficiales del país a los que tuvo acceso AP, en dos vuelos el 13 y el 15 de agosto un total de 82 mexicanos deportados desde Estados Unidos llegaron a la ciudad hondureña de San Pedro Sula. Estaba previsto que 35 más aterricen el jueves.

Otros 165 mexicanos fueron deportaron a Honduras entre mayo y mediados de julio, de acuerdo con la web Third Country Deportation Watch, gestionada por las ONG Human Rights First y Refugees International que rastrean vuelos de deportación estadounidenses a terceros países.

La web no aclara de dónde proceden sus cifras sobre nacionalidades, pero ambas organizaciones están preocupadas porque los migrantes tienen diferentes perfiles y estos traslados pueden ponerlos en peligro.

“Parece que quieren presionar al gobierno mexicano, no quieren que los mexicanos crucen la frontera”, dijo Savitri Arvey, de Human Rights First. Parte de los deportados llegaron a Honduras en vuelos militares estadounidenses, agregó.

Un cambio reciente en el patrón de deportaciones

Al inicio de su segundo mandato y con el control migratorio como una de sus prioridades, Trump llegó a acuerdos con México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Panamá para que actuaran como países “puente” o destino para migrantes de terceros países expulsados de territorio estadounidense. Estos acuerdos se ampliaron poco a poco a más lugares, incluidos algunos países africanos, el más reciente, Liberia.

Hasta ahora los mexicanos deportados de Estados Unidos eran enviados de forma casi exclusiva a su país tanto por vía aérea como terrestre. Apenas un puñado llegaba a otros países.

Arévalo dijo el miércoles que en 2025 recibieron 15 mexicanos. Hasta febrero de 2026 Honduras había reportado oficialmente la llegada de seis. Costa Rica ha recibido a 11 mexicanos desde el regreso de Trump a la Casa Blanca y, según las autoridades migratorias locales, permanecen en el país. Presumiblemente, estas personas podrían haber solicitado no ser retornadas a México por miedo.

Abogados de inmigración consideran que el gobierno de Trump utiliza las deportaciones a terceros países como una laguna legal para obligar indirectamente a los solicitantes de asilo o inmigrantes indocumentados a regresar a sus países de origen.